¿Soy demasiado mayor para aprender inglés? Lo que dice la ciencia (y lo que vemos en clase)
Es una de las preguntas que más nos hacen en la clase de prueba, casi siempre con un poco de vergüenza: "¿No seré ya mayor para esto?".
La respuesta corta es no. Nunca es tarde para aprender inglés, y para aprenderlo bien. Pero entendemos de dónde viene la duda, así que vamos con la respuesta larga.
Lo que dicen los estudios sobre la edad
En 2018, un equipo del MIT y Harvard (Hartshorne, Tenenbaum y Pinker) publicó en la revista Cognition uno de los estudios más grandes que se han hecho sobre este tema. Analizaron las respuestas de casi 670.000 personas a un test de gramática inglesa.
Sus conclusiones fueron dos:
La capacidad para aprender la gramática de un idioma se mantiene muy alta hasta los 17 o 18 años y después empieza a bajar poco a poco.
Si el objetivo es dominar la gramática como un nativo, lo ideal es empezar antes de los 10 años.
Fíjate en el matiz: el estudio habla de llegar a un nivel indistinguible del de un nativo. Los propios autores explican que los adultos pueden seguir aprendiendo un idioma muy bien, aunque sea difícil que alguien que empieza de adulto acabe pasando por nativo.
Y aquí viene la pregunta importante: ¿de verdad necesitas pasar por nativo? Casi ningún alumno nos dice eso. Nos dicen que quieren entender una reunión, hacer una entrevista sin bloquearse, viajar tranquilos o hablar con sus compañeros sin pasarlo mal. Para eso, la edad no es la barrera.
El "mito" del niño que aprende más rápido
Hay otro estudio clásico, de 1978, de Catherine Snow y Marian Hoefnagel-Höhle. Siguieron durante un año a personas angloparlantes que se habían mudado a los Países Bajos y estaban aprendiendo neerlandés.
El grupo que avanzó más rápido y de forma más constante fue el de 12 a 15 años. Los niños de 3 a 5 años fueron los que obtuvieron peores resultados en la mayoría de pruebas.
Esto no significa que los niños aprendan mal. Significa que la idea de que "los niños lo aprenden todo solos y los adultos no" es demasiado simple.
Entonces, ¿por qué cuesta tanto de adulto?
Por lo que vemos en clase cada día, rara vez es por la edad. Suele ser por el método.
Los niños aprenden a hablar por necesidad: necesitan comunicarse para pedir, jugar o quejarse. Por eso es imposible aprender inglés de adulto con un método pensado para niños, ni con uno pensado para aprobar un examen.
Un adulto necesita otra cosa:
Hablar de temas que le importan, no de vocabulario suelto.
Saber para qué sirve lo que practica en cada clase.
Un entorno en el que equivocarse no dé vergüenza.
Además, de adulto tienes ventajas que un niño no tiene: sabes qué quieres conseguir, sabes organizarte y puedes entender cómo funciona el idioma cuando alguien te lo explica.
"Hablo, pero no me entienden": el acento
La segunda gran preocupación suele ser el acento. "Puedo hablar, pero tengo mucho acento. ¿Cómo me lo quito?"
Primero, una aclaración: acento y pronunciación no son lo mismo. La pronunciación se aprende, y es lo que hace que te entiendan. El acento se copia, y es lo que dice de dónde eres.
El inglés es lengua oficial o cooficial en más de 50 países y es el idioma más usado en la comunicación internacional. Hay tantos acentos que incluso los nativos a veces necesitan subtítulos para entender a otros nativos.
La investigación lo confirma. Los lingüistas Murray Munro y Tracey Derwing, que llevan décadas estudiando el habla de quienes aprenden inglés, demostraron en 1995 que se puede tener un acento marcado y ser fácil de entender. Por eso en clase trabajamos la pronunciación de los sonidos y el ritmo de la frase, no que suenes a Londres o a Nueva York.
¿Inglés americano o británico?
Nuestra respuesta: both, any, none. Si aprendes a pronunciar bien, te van a entender tengas el acento que tengas. Elige el que más escuches o el que más te guste, y no le des más vueltas.
Cómo empezar (aunque lleves años sin tocar el inglés)
Define para qué lo quieres. "Mejorar mi inglés" es demasiado vago. "Presentar resultados a mi equipo en inglés" es un objetivo.
Habla desde el primer día. No esperes a "tener nivel" para hablar: el nivel llega hablando.
Busca un grupo pequeño o clases individuales donde hables mucho más de lo que escuchas al profe.
Trabaja la pronunciación a la vez que el vocabulario, no como una asignatura aparte.
Sé constante antes que intenso. Dos sesiones a la semana durante meses funcionan mejor que un atracón de un mes.
Cómo lo trabajamos en The Whale Room
Nuestros alumnos son adultos, y por eso creamos Circular Learning, un método comunicativo en el que hablas desde el primer día. Cada sesión tiene un objetivo claro y gira en torno a temas que te importan, en grupos de máximo 6 personas o en clases One to One.
Si llevas tiempo pensando que ya es tarde, te proponemos algo sencillo: haz una clase de prueba gratuita y compruébalo. No es un examen, es una conversación para conocerte y ver dónde estás.
Y si te interesa sobre todo el inglés para el trabajo, puedes empezar por nuestro test de nivel de Business English gratis.
Fuentes
Hartshorne, J. K., Tenenbaum, J. B. y Pinker, S. (2018). A critical period for second language acquisition: Evidence from 2/3 million English speakers. Cognition, 177, 263–277. Resumen del MIT · Artículo
Snow, C. E. y Hoefnagel-Höhle, M. (1978). The critical period for language acquisition: Evidence from second language learning. Child Development, 49, 1114–1128.
Munro, M. J. y Derwing, T. M. (1995). Foreign accent, comprehensibility, and intelligibility in the speech of second language learners. Language Learning, 45(1), 73–97.