Carta 5
La de la profe mediocre
Te escribo de camino a Madrid. Este fin de semana me he hecho 1.200 kilómetros con dos bebés. A veces yo también pienso que estoy demasiado loca. Hoy no traigo recurso ni plantilla: hoy quiero que reflexionemos juntas.
¿Qué tienen en común una profe mediocre y una buena profe de inglés?
No creo que existan dos especies separadas. Una profe maravillosa puede dar una clase mediocre un martes a las siete de la tarde. Yo he dado unas cuantas. Hablo de decisiones, de clases que provocan aprendizaje y clases que simplemente suceden.
1. Las dos acaban agotadas
Da igual si la clase fue increíble o regular: acabas KO. Pero el cansancio no responde a la pregunta importante: ¿pueden hacer ahora algo con el inglés que antes no podían? Estar agotada demuestra que me he esforzado, no necesariamente que ellos hayan aprendido. Melón 🍈
2. Las dos se preguntan: «¿Por qué narices hago esto?»
Puedes amar dar clase y estar harta de las condiciones en las que tienes que hacerlo. Puedes tener un martes horrible y seguir siendo una buena profe el miércoles. Las dos cosas pueden ser verdad.
3. Las dos han aprendido a tratar con jefes, familias y clientes
Una asignatura que no existe en ninguna carrera. Para ser profe de inglés hay tantos caminos como personas, y casi todas acabamos siendo profes por accidente: Traducción, Magisterio, ser nativa, hablar inglés bien o regular, o abrirse un Instagram.
¿Dónde aprendemos a enseñar a una persona adulta que lleva veinte años diciendo "yo entiendo, pero no hablo"? A gestionar su vergüenza, corregirla sin hacerla sentir idiota y conseguir que vuelva a intentarlo. Enseñar inglés a adultos en España es una profesión de alto riesgo.
4. Las dos sufren con el libro de texto
No conozco a ninguna profe que haya terminado un libro sin saltarse nada. ¿Por qué nos entra culpa al saltarnos una página? ¿Por qué hemos normalizado que un material que pagan la escuela y el alumno no nos facilite la vida?
Planifico encima de lo planificado. Adapto lo adaptado. Y encima pago por ello.
5. Las dos están cambiando el mundo
Una puede conseguir que alguien llegue a adulto pensando "los idiomas no son para mí". Otra puede hacer que se enamore tanto del inglés que acabe siendo profe. Las dos dejan huella; la diferencia está en qué huella.
Yo quiero ser la profe que cambia el mundo para bien, pero también quiero cuidarme, no quemarme y vivir feliz haciendo mi trabajo.
Mis hijos han llorado cinco veces y he cambiado dos pañales mientras escribía. Si has notado cierta negatividad, no eres tú, soy yo.
¡Ningún lunes sin Carta de Adri! ¡Ningún lunes sin verdad!
Un abrazo, AdriCIRCULAR LEARNING
P.D. Vengo de un evento precioso y la resaca emocional es tremenda. La vida de los profes de inglés puede y debe ser más fácil. Y espero que Circular Learning lo facilite.